A veces la vida es simplemente buena
Haber pasado 72 hrs con mi familia es un gran reto y una experiencia muy interesante. Pero saber que me esperan un mínimo de 48 hrs más lo convierte en un reto aún mas desafiante. Pero lo gracioso de todo este asunto, es que entre nosotros tres existe esta cierta "cosa", no sé realmente como describirlo, que produce que nuestras reuniones sean divertidas y bastante entretenidas. Talvez si de alguno de los lectores al blog, haya presenciado la simbiosis que prevalece cuando Jose, mami y yo estamos juntos....sabrá de lo que estoy hablando...es difícil que definir pero es contagiante.Mi orgullo a todo esto, es que al estar juntos la pasamos bien, la distinción entre madre (como ser "superior" y al cargo) e hijos (dependientes de la decisión del padre y con comportamiento molesto), no resulta a este caso. Somos más bien en definición tres amigos viviendo por ciertos días en una casa, tratando de lidiar con un clima super húmedo, vacilando de tal manera que hemos dormido los tres juntos en una cama gigantesca!
Que sé yo, supongo que es debido a las circunstancias de mi vida, que la relación que existe entre estos tres pesonajes: uno muy burlón y cariñoso, otra muy chineada y resentida y la otra toda mandona y gritona; convierte esta casa en Dominical en una cobinación que ofrece de todo un poco y hace tan fácil la convivencia.
